
Para ello no hay más que elegir una foto en primer plano del rostro (a ser posible, en la que no se vea el pelo suelto o a la vista, en caso de tenerlo largo), recortar su silueta e insertarla en la funda de la maceta. Por último tan sólo hay que plantar una planta y esperar que crezca para ver el resultado de tan vegetariano corte de pelo.
El concepto puede resultar divertido, sobretodo para los más pequeños de la casa, quienes disfrutarán viendo crecer su fantástica mata de pelo… ¿o sería más adecuado decir “matorral” de pelo?























































































